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QUIÉN SOY

Un resumen de mi vida, mis aficiones y mis inquietudes

Soy Francisco José Sanz González de Martos, aunque mis amigos me llaman Paco. Nací un 17 de Septiembre de 1970 en Valencia. Cuando cumplí los cinco años, trasladaron a mi padre a Alicante y allí viví hasta los 12, que volví a Valencia. Estudié en los Hermanos Maristas y acabé en el Instituto San Vicente Ferrer.

 

Desde siempre me ha encantado el deporte y, la verdad, es que he practicado casi todos, especialmente judo, pesca y atletismo. Pero si tuviera que elegir, me quedaría, sin duda, con el tiro deportivo. Ya con seis años soñaba con parecerme a mi padre, que viajaba por el mundo representando a España en el equipo nacional de esta práctica deportiva. De tanto acompañarlo, lo que comenzó como una distracción se ha acabado convirtiendo en una de las pasiones de mi vida. Y lo que era un hobby, se convirtió también en mi trabajo: a los 21 años abrí con un amigo una tienda de artículos deportivos, que mantuvimos durante una década. Más tarde estuve trabajando en el departamento comercial de una empresa de transportes, hasta que a los 38 años se manifestó mi enfermedad.

 

Otra de las grandes pasiones de mi vida es la cooperación al desarrollo. De hecho llevo 10 años siendo cooperante para la ONG Esperanzas Sin Fronteras en distintos países. Fue precisamente, volviendo de uno de estos viajes, cuando me di cuenta de que se me caía el pelo… Al ir al médico (y porque él era aficionado a enfermedades poco habituales) me diagnosticó Síndrome de Cowden: una enfermedad que he sufrido desde que nací, pero que nadie ha sabido nunca diagnosticarme. Incluso me han llegado a quemar toda la cara, pensando que lo que tenía eran verrugas.

 

 En total llevo dos años enteros sufriendo esta enfermedad que me ha generado cerca de dos mil tumores. Sin embargo, intento hacer mi día a día lo más normal posible. Algo que para mí es difícil porque rara vez me encuentro bien y siempre me duele algo. Durante este tiempo he aprovechado para estudiar y formarme como vigilante de seguridad que es a lo que me dedico para poder pagarme una pequeña parte del Ensayo Clínico en Bethesda , en Maryland (EE.UU), ya que sólo puedo trabajar el fin de semana y, aunque hago sesiones de doce horas, el sueldo es bastante bajo. Para poder costearme estos viajes y la estancia allí, he destinado todos mis ahorros y los de mi familia, y hasta hemos vendido nuestra vivienda familiar. En estos momentos no cuento con más recursos que la colaboración desinteresada de personas que me quieran ayudar.

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